El nuevo secretario general del PSOE de Ceuta, Pérez Triano, ha dejado claro su objetivo: fortalecer los órganos del partido y aumentar la participación interna. Sin embargo, las palabras deben ir acompañadas de hechos. En un momento en que el partido necesita renovarse y ganarse la confianza de la ciudadanía, no basta con promesas vacías. El primer paso para cumplir esa ambiciosa meta debe ser una “limpieza” interna: eliminar lo que ya no representa a nada ni a nadie. En el seno de un partido, sobre todo en un contexto como el de Ceuta, es necesario contar con figuras que aporten y no solo ocupen cargos por inercia.
