Ceuta y Melilla vuelven a aparecer en los primeros puestos de una lista en la que nadie quiere estar: la de la tasa de delitos cometidos por condenados adultos. Los últimos datos sitúan a las dos ciudades autónomas en el liderazgo de este triste ránking en 2024, un reflejo de los problemas estructurales que arrastran desde hace años.
