Es de vergüenza que, con el presupuesto que maneja Ceuta, sigamos hablando de un paro del 25,45% y de un 40,9% entre los jóvenes. Estas cifras no son simples porcentajes: son vidas en pausa, proyectos aparcados y un futuro que se estrecha. Mientras tanto, más de 300 autónomos han desaparecido en los últimos cinco años, una señal inequívoca de que emprender aquí es casi un acto heroico.
