La apertura del Centro de Crisis 24 horas para víctimas de violencia sexual en Ceuta es, sobre el papel, una decisión necesaria y acertada. Nadie puede discutir la importancia de contar con un recurso especializado para atender a mujeres que atraviesan situaciones tan duras y delicadas. La ciudad necesitaba un espacio así y era incomprensible seguir llegando tarde mientras el resto del país ya había puesto en marcha servicios similares.
