Las más de 13.600 toneladas de escombros que genera Ceuta cada año deberían hacer reflexionar a cualquiera. No se trata solo de cifras, sino de la imagen que proyecta la ciudad y del problema medioambiental que se está dejando crecer poco a poco. Basta darse una vuelta por determinados puntos para comprobar que todavía hay demasiada gente que sigue creyendo que un solar o un descampado son el lugar perfecto para abandonar restos de obras y reformas.
