No está mal que una ciudad reciba a las empresas con alfombra roja. Al contrario, es una señal de que se quiere atraer inversión y empleo. La reciente acogida institucional a MGI, con el presidente de la ciudad y el de la autoridad portuaria, el señor Doncel, proyecta una imagen de seriedad y compromiso que, en principio, es positiva. Las empresas valoran estos gestos, y los ciudadanos también, porque detrás suele haber oportunidades.
