Donald Trump, el controvertido candidato republicano, vuelve a acaparar titulares al proclamarse, según las proyecciones, vencedor de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Con 277 votos electorales frente a los 224 de Kamala Harris, el país retoma una dirección familiar pero, a la vez, incierta. Muchos, con razón, se preguntan cuál será el rumbo que tomará su administración en cuestiones críticas como los conflictos bélicos y la diplomacia internacional, que han sido puntos álgidos en su trayectoria política.
