Parece mentira que el Gobierno de Sánchez siga plegándose y arrodillándose a todo lo que digan los perroflautas de Podemos, que con la reforma de la ley de seguridad ciudadana lo único que buscan es resarcirse de los casos de Alberto Rodríguez, exdiputado de Podemos condenado por el Tribunal Supremo por golpear a un policía en una manifestación en Canarias, e Isa Serra, portavoz de la formación morada por un hecho similar ocurrido en Madrid durante un desahucio.
