Parece mentira que el Gobierno de Sánchez siga plegándose y arrodillándose a todo lo que digan los perroflautas de Podemos, que con la reforma de la ley de seguridad ciudadana lo único que buscan es resarcirse de los casos de Alberto Rodríguez, exdiputado de Podemos condenado por el Tribunal Supremo por golpear a un policía en una manifestación en Canarias, e Isa Serra, portavoz de la formación morada por un hecho similar ocurrido en Madrid durante un desahucio.
Parece mentira que el Gobierno de Sánchez siga plegándose y arrodillándose a todo lo que digan los perroflautas de Podemos, que con la reforma de la ley de seguridad ciudadana lo único que buscan es resarcirse de los casos de Alberto Rodríguez, exdiputado de Podemos condenado por el Tribunal Supremo por golpear a un policía en una manifestación en Canarias, e Isa Serra, portavoz de la formación morada por un hecho similar ocurrido en Madrid durante un desahucio.
Estos antisistema que tan sólo buscan hacer lo que les venga en gana sin que nadie pueda llamarles la atención, aunque aquello suponga un delito, están encontrando en la flaqueza de un gobierno sin mayoría su mejor aliado para sacar adelante todo tipo de cuestiones aberrantes que crean estupor e incredulidad entre la sociedad.
Ya está bien de tantas tonterías, perroflautadas y mariconadas varias, es una tremenda aberración que se quiera llevar a cabo esta remodelación de esta ley que lo único que va a conseguir es quitar autoridad a nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, unos policías y guardias civiles que ya están de por sí atados de pies y manos gracias a otras tantas tonterías recogidas en las leyes. ¿Hasta cuándo va a estar tragando el Gobierno de Pedro Sánchez?
