Recientemente caía en la ciudad como un jarro de agua fría el fallecimiento de Nayra, una mujer legionaria que fallecía por un cáncer al que le plantó cara hasta el final. Su familia, especialmente su marido, quiere que se mantenga viva su memoria, que sea recordada por su valentía y por su incansable lucha, siendo un ejemplo para todas aquellas personas que tienen que sufrir esta enfermedad.
