Si una cosa ha quedado patente desde que se reabrió la frontera tras más de dos años cerrada, es que atrás quedaron esas situaciones caóticas que a diario se producían en el paso fronterizo. Las nuevas medidas adoptadas, la eliminación de la excepción a Schengen, han hecho que la frontera sea mucho más fluida, y exista un control que antes no existía.
