Un reciente estudio ha puesto sobre la mesa una verdad que, aunque parece evidente, seguimos sin abordar con la seriedad que merece: la enseñanza de la lectura en Educación Primaria necesita una revisión profunda. No se trata solo de que los niños aprendan a leer, sino de que comprendan lo que leen, disfruten haciéndolo y lo conviertan en una herramienta para su desarrollo personal y académico. Y en esto, como sociedad, estamos fallando.
