Los vecinos del Polígono no aguantan más. Las barandillas que el Ayuntamiento puso en las entradas de los portones ya son una verdadera pesadilla. Se suponía que estas estructuras debían ser una solución para mejorar la seguridad, pero ha sido todo lo contrario. En lugar de resolver el problema, han creado uno nuevo, y los residentes están más preocupados que nunca.
