En un mundo donde las generaciones más jóvenes suelen ser vistas como apáticas o desinteresadas, la Casa de la Juventud ha decidido desafiar estos estereotipos y celebraba el Día Internacional de la Juventud con una serie de actividades en el Paseo del Revellín. Este evento no solo marca una festividad, sino que también sirve como un recordatorio del potencial y la importancia de los jóvenes en la construcción de un futuro más inclusivo y sostenible.
