En los últimos años, Ceuta ha sido testigo de un flujo constante de menores no acompañados que llegan a sus costas en busca de un futuro mejor. La ciudad ha soportado una carga significativa en la gestión de esta situación, que, aunque es entendida como una responsabilidad compartida entre las comunidades autónomas, no deja de ser un desafío local de gran magnitud. Con este contexto, la visita de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, a Ceuta, prevista para la próxima semana, genera expectativas que van más allá de la simple cortesía política.
