El debate sobre la tasa verde ha puesto de nuevo en el foco una cuestión que afecta de manera directa a Ceuta y Melilla. El Partido Popular ha solicitado que ambas ciudades autónomas queden exentas de este impuesto medioambiental, argumentando un agravio comparativo con las islas y Marruecos. No es difícil entender por qué esta demanda ha ganado fuerza, especialmente cuando se analiza desde la perspectiva de la desigualdad en las medidas fiscales y las circunstancias geográficas tan particulares de estas dos ciudades.
