Las ONG dedicadas a la inmigración no cesan de denunciar las devoluciones en caliente en nuestras fronteras de Ceuta y Melilla, pero ¿qué pasa con las entradas en caliente? Pareciera que, desde su perspectiva, todo lo que ocurre en el lado marroquí es invisible o intocable. Hay una clara incoherencia en su discurso: señalan con dedo acusador las acciones del Estado español, pero evitan criticar el caos y las irregularidades que permiten esas entradas ilegales en territorio europeo.
