El Hotel Puerta de África ha sido, desde hace tiempo, un auténtico lastre para las arcas municipales.
El Hotel Puerta de África ha sido, desde hace tiempo, un auténtico lastre para las arcas municipales.
Gestionado por el Ayuntamiento de Ceuta, algo que nunca debió ocurrir, el hotel ha representado un agujero negro en las finanzas públicas. No es normal que un consistorio se encargue de administrar un hotel; no hay ningún ayuntamiento en el mundo que se dedique a esto. Por ello, desde hace años, se ha reclamado que se aclare su situación y que se saque a licitación su gestión para que sea un privado quien lo asuma.
Es curioso que ahora el PSOE de Ceuta aparezca exigiendo al Gobierno de Vivas una solución para el hotel. ¿Dónde estaban cuando esta situación ya era evidente? El silencio socialista ha sido notable en estos años de mala gestión y pérdidas. Es precisamente esa falta de acción lo que hace que su actual preocupación suene más a estrategia política que a un interés real por resolver el problema.
La verdad es que, durante mucho tiempo, se ha estado pidiendo que se tomen decisiones claras sobre el Puerta de África. El Ayuntamiento no puede seguir sosteniendo un proyecto que, en lugar de aportar, resta. Que el hotel salga a licitación es la única salida razonable. Sin embargo, el PSOE ha mantenido un silencio cómplice mientras el dinero público se evaporaba, y ahora parece que han encontrado una oportunidad para hacer ruido.
Lo que se necesita ahora es una solución definitiva, no una batalla política. Tanto el Gobierno como la oposición deben dejar de lado los intereses partidistas y enfocarse en lo que realmente importa: sacar a licitación la gestión del hotel o venderlo y dejar de cargar sobre los ceutíes la responsabilidad de mantener una infraestructura que nunca debió estar en manos municipales.
Es hora de que el debate sobre el Hotel Puerta de África deje de ser una herramienta electoral y se convierta en una cuestión de eficiencia y responsabilidad. Que el PSOE exija ahora lo que ha ignorado durante tanto tiempo no ayuda a avanzar, pero al menos deja claro que la necesidad de una solución ya no puede seguir siendo ignorada.
