Tres meses sin ascensor, ¿quién lo aguanta? Pues eso es lo que llevan soportando los vecinos del edificio militar en la calle Cervantes. Y no estamos hablando de un par de jóvenes que pueden subir y bajar las escaleras sin problemas, sino de personas mayores, muchas de ellas octogenarias, que cada día se enfrentan a una odisea simplemente para salir de casa. Lo más indignante es que no hay respuesta por parte del INVIED, el Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa, que debería hacerse cargo de este problema.
