Ceuta despide a un militar de altura. El comandante general Marcos Llago deja su puesto tras años de servicio en la Comandancia General y lo hace con el reconocimiento de sus compañeros y de la ciudad a la que ha servido con entrega. En el solemne acto celebrado en el acuartelamiento Otero se respiró respeto, admiración y, por qué no decirlo, un poco de nostalgia. Llago no ha sido un militar más, sino un líder cercano, de esos que dejan huella.
