Pocos temas son tan serios como la sanidad, y en Ceuta lo sabemos bien. Años de carencias, falta de especialistas y promesas incumplidas han dejado a la ciudad en una situación precaria. Sin embargo, en lugar de soluciones, nos encontramos con la imagen de la delegada del Gobierno, Cristina Pérez, y el director territorial de INGESA, Jesús Lopera, minimizando la preocupación ciudadana con gestos que rozan la burla. Defender la estabilidad sanitaria mientras las familias siguen esperando atención en psiquiatría infantil o especialistas básicos es, cuanto menos, una falta de respeto.
