La Consejería de Sanidad ha dado un paso importante con la puesta en marcha de un nuevo servicio de ayuda a domicilio, pensado para favorecer la conciliación familiar. No se trata solo de una medida sanitaria, sino también social, porque reconoce que la vida diaria de muchas familias está marcada por la dificultad de atender a personas dependientes sin renunciar al trabajo o al cuidado de los hijos. Y esa realidad, que hasta ahora se resolvía a base de sacrificios silenciosos, merece respuestas concretas.
