La reciente aprobación en la Asamblea de Ceuta para reforzar la estrategia contra los incendios forestales es, sin duda, una noticia que debería alegrarnos a todos. No es un tema menor: aunque nuestra ciudad no sea la que más bosques tiene en España, la vulnerabilidad de nuestro entorno natural y periurbano frente al fuego es real. Los últimos años nos han enseñado que no basta con reaccionar, hay que adelantarse, planificar y dotar a los profesionales de medios adecuados.
