La tragedia vuelve a golpear la costa de Ceuta. Veintiún cadáveres han sido recuperados en lo que va de año, y cada cifra que se suma a la estadística nos recuerda que detrás hay un rostro, una familia, una historia rota en el mar. La frontera sur sigue siendo un lugar de esperanza para quienes lo arriesgan todo, pero también un cementerio invisible que nos enfrenta a una realidad incómoda.