El Gobierno cuenta con numerosas consejerías y consejeros que se podría decir que no sirven para nada, y no porque las mismas no sean importantes, sino porque la terrible obsesión que tiene el presidente de la Ciudad en controlarlo todo ha ido provocando que legislatura a legislatura, estas consejerías hayan estado y estén ocupadas por meros títeres a los que Vivas maneja a su antojo, teniendo así totalmente controlada cada área de la administración local.