Las ratas han dejado de ser un problema de alcantarillas para convertirse en un desafío visible en muchas ciudades. Cada vez son más los vecinos que alertan de su presencia en parques, contenedores o incluso en las inmediaciones de colegios. Este fenómeno, que antes parecía ajeno o puntual, empieza a tomar dimensiones preocupantes y a exigir una respuesta seria por parte de las administraciones locales.
