España se enfrenta a Francia, pero el partido comenzó mucho antes del primer silbido. Comenzó en las tertulias, en las redes sociales y en esa competición nacional por demostrar quién desprecia mejor lo propio. Las polémicas extradeportivas han terminado ocupando más espacio que el fútbol y, como tantas veces, los críticos más implacables con España vuelven a ser los propios españoles.
