Los banquillos de la Liga Hypermotion para la próxima temporada ya se han ocupado, teniendo en cuenta que los clubes inmersos en esta categoría lo primero que tratan es de amarrar el entrenador para luego poder confeccionar una plantilla competitiva en esta liga tan exigente.
Los banquillos de la Liga Hypermotion para la próxima temporada ya se han ocupado, teniendo en cuenta que los clubes inmersos en esta categoría lo primero que tratan es de amarrar el entrenador para luego poder confeccionar una plantilla competitiva en esta liga tan exigente.
En el caso de la Agrupación Deportiva Ceuta, nuevamente volveremos a repetir en el banquillo con José Juan Romero después de que el técnico andaluz optara por seguir vinculado a nuestro equipo y tratar de seguir haciendo historia en nuestra ciudad.
El resto de los conjuntos ya han designado también a sus responsables técnicos y en los banquillos nos encontramos prácticamente de todo, en particular con muchos ex jugadores profesionales que volverán a dirigir equipos en la Liga Hypermotion.
Los entrenadores elegidos son tan diversos como Alberto González en el Albacete, García Pimienta para la Almería, Carles Manso para el Andorra, Sergio Francisco para el Burgos, Imanol Idiáquez para el Cádiz, Pablo Hernández en el Castellón, Freddy Álvarez para el Celta B, José Juan Romero para el Ceuta, Iván Ania para el Córdoba, Joaquín Arambarri para el Eibar, Claudio Barragán en el Eldense, Quique Álvarez para el conjunto del Girona, Pacheta para el Granada, De la Barrera para la Unión Deportiva Las Palmas, Rubén Alves para el Leganés, Luis García en el Mallorca, Julián Calero en el Oviedo, Jon Ansotegui en la Real Sociedad B, Ferrán Costa en el Sabadell, Nicolás Larcamón en el Sporting, Álvaro Cervera en el Tenerife y finalmente Fran Escribá, que dirigirá los destinos del Real Valladolid.
La lista evidencia que en los banquillos hay personas muy conocidas y reconocidas que intentarán el principal objetivo de la mayoría de estos clubes, que será el de mantener la categoría en una competición donde, como hemos dicho, cualquier error se paga muy pero que muy caro.