MDyC se ha desprendido con la petición del cese de la actual gerente del ICD por el caso de Arasti Barca, lo cual no es nada descabellado después de observar la dejadez y la desidia que ha existido sobre esta cuestión a lo largo de cinco años, los mismos que hace que finalizó el contrato y que el Gobierno no ha tenido los arreos suficientes para volver a sacar a concurso la licitación de este servicio y ha mantenido el mismo, no sabemos de qué forma, acumulando una deuda que hoy en día supera el millón y medio de euros.
