Que Ceuta no es una ciudad muy dada a salir a la calle a expresar su emociones es algo que todo el mundo conoce, pero año tras año queda más patente con la celebración de la manifestación del 1º de Mayo.
Que Ceuta no es una ciudad muy dada a salir a la calle a expresar su emociones es algo que todo el mundo conoce, pero año tras año queda más patente con la celebración de la manifestación del 1º de Mayo.
El tratamiento antideslizante de las llamadas “baldosas asesinas” no estaba tan al caer como dijo de forma espectacular en un pleno el consejero de Fomento, Néstor García León, ya que prácticamente dos meses más tarde de aquella apoteósica intervención las baldosas siguen resbalando, ya que será a partir de la próxima semana, tal y como se ha anunciado, cuando se comenzará a tratar estas baldosas con el método que parece que ha dado resultado.
Desde hace varios meses se está hablando desde diversos ámbitos de la necesidad de potenciar y dinamizar el comercio de la zona de San José-Hadú.
Estamos viendo en las últimas semanas como cada vez son más las motocicletas sustraídas que son recuperadas por los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que realizan un servicio especial en la frontera del Tarajal, aunque este no sea su cometido, ya que hay que recordar que el control de vehículos corresponde a la Guardia Civil.
El otro día salía el delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, asegurando desconocer un informe sobre que más del 50% de los hurtos son cometidos por los MENA, aunque reconocía que ciertamente los MENA son un problema para Ceuta y que muchos de los hurtos ciertamente los cometen estos menores extranjeros no acompañados. Y hoy, con la información salida desde el Cuerpo Nacional de Policía, se vuelve a constatar que los menores son un problema, y especialmente alguno de esos llamados MENA ya que en dos actuaciones distintas la policía detuvo a un total de tres menores, dos que habían robado en el interior de varios vehículos y otro que intentaba embarcar con documentación falsa.