Ceuta sigue en la cresta de la ola. Lo importante es que sabe nadar para no ahogarse. Son muchos motivos y sentimientos los que la elevan a un inusitado protagonismo. Los fundamentos más vastos no deben ser aquellos que simplifican los protagonistas en victoriosos y vencidos. Ceuta es más que eso, más complicado que eso. Ceuta sabe y debe mantener el equilibrio. Ser consciente de que la inercia hará que acabe de nuevo en el agua.
