En Ceuta hay grandes expertos en confeccionar trajes a medida. Es algo que está a la orden del día, trajes con los que se visten cargos y empresas allegadas a aquellos que se sientan en la poltrona del poder.
En Ceuta hay grandes expertos en confeccionar trajes a medida. Es algo que está a la orden del día, trajes con los que se visten cargos y empresas allegadas a aquellos que se sientan en la poltrona del poder.
Los problemas de las ciudades autónomas al otro lado del Estrecho no hacen más que acrecentarse. A los altos índices de desempleo, la inmigración descontrolada que rebosa los centros de estancia y los colapsos en la frontera que llegan a paralizar media ciudad, se suman la sombra del blanqueo de capitales que ha llevado a bloquear las cuentas de empresarios ceutíes y el cierre de la aduana comercial de Melilla por parte de Marruecos, sin siquiera consultar con las autoridades españolas.
En los últimos dos años, los autobuses de la Empresa Hadú Almadraba se han convertido en el objetivo de vándalos y desalmados que no cesan en su empeño en apedrearlos, ampliando el radio de acción incluso hasta el centro de la ciudad.
Todo lo sucedido en torno a las oposiciones de Policía Local levantan demasiadas sospechas que, para ser eliminadas en pro de la transparencia, exigen de una depuración inmediata de responsabilidades técnicas.
Ceuta se levantaba esta mañana con la noticia de que las entidades bancarias están bloqueando cuentas de empresarios y expulsando a clientes. Era el siguiente paso de una crónica anunciada, tras el rechazo del ingreso de billetes superiores a 100 euros en las cajas; billetes de curso legal, sí, pero solo en el conjunto de la península. Al cruzar el Estrecho, la legalidad española y sobre todo los derechos se ahogan en sus aguas.