Las naves del Tarajal han sido testigos y actores de los cambios llevados a cabo en los últimos años para intentar dignificar al porteador. Ha sido el objetivo que ha llevado a que el porteo haya pasado por varios expedientes de la Delegación del Gobierno e incluso de los mismos comerciantes. El Biutz, el Tarajal II, la seguridad privada, el carrito, la tasa a los textiles y el calzado... Una serie que podría verse incrementada en próximas fechas por la invitación que han recibido varios de estos empresarios a abandonar sus bancos.
