Ceuta está viviendo estos días un temblor que, por suerte, no ha dejado grietas ni sustos reales. Se trata del gran simulacro de terremoto organizado con la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y más de una decena de instituciones. Un despliegue impresionante de medios, coordinación y nervios controlados que ha convertido a la ciudad en un auténtico laboratorio de emergencias.
