Las autoescuelas de Ceuta llevan meses atrapadas en un atasco burocrático que amenaza con dejarlas fuera de circulación. La falta de examinadores y los problemas con la pista de prácticas han convertido el proceso de sacar el carné en una auténtica odisea para los alumnos y en un quebradero de cabeza para las empresas del sector, que ya no saben a quién acudir para que alguien pise el freno a este despropósito.
