Te nos has ido y lo has hecho a tu manera. Con la liga del Barcelona en el bolsillo y habiendo aguantado las fiestas con tu rubia y con tu niña. Y es que una de tus virtudes es esa: no hacer ruido. De nada sirve entrar como un elefante en una cacharrería en cualquier ámbito de la vida, las personas como tú destacan aún siendo silenciosas, aún no teniendo más ambición de trabajar por lo que creen. Eres muy grande y por eso tantos hemos ido a despedirte.
