La reciente visita del seleccionador nacional, Luis de la Fuente, ha dejado un sabor de boca inmejorable en Ceuta. No solo por su cercanía o por las palabras de afecto hacia nuestra tierra, sino por ese sentimiento tan auténtico que transmitió: se sintió como en casa. Y eso, viniendo de alguien que recorre tantos rincones de España, tiene un valor especial. Aquí no vino de paso, vino con interés, con respeto y con una sonrisa sincera.