La Delegación del Gobierno en nuestra ciudad tiene absolutamente claro una cosa: cuanto menos se hable del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), mucho mejor. Sin embargo, no se habla por la falta de información que se ofrece al respecto y no porque todo vaya como una balsa.
La Delegación del Gobierno en nuestra ciudad tiene absolutamente claro una cosa: cuanto menos se hable del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), mucho mejor. Sin embargo, no se habla por la falta de información que se ofrece al respecto y no porque todo vaya como una balsa.
En el CETI están pasando cosas que no son nada normales con continuas agresiones al personal de estas instalaciones y con follones que son ocultados por la dirección de este centro donde no se sabe ni el número de personas que residen.
La Delegación del Gobierno ha optado por no dar cifras sobre su ocupación ni sobre nada que repercuta en el CETI. Nadie sabe cuántos y hacia dónde salen los migrantes que viven en este recinto ni tampoco la procedencia de los mismos, cuando antes era absolutamente normal ofrecer estos detalles.
El oscurantismo ha llegado a la Delegación del Gobierno en materia de información. Una pena pero una triste realidad que desde el Gobierno esconden sin sabe la intención que pretenden con esta actuación. Ellos sabrán.