Ceuta vivió este lunes una sesión plenaria extraordinaria marcada por la tensión, la crítica directa y la indignación de los grupos de la oposición hacia el consejero de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, Alejandro Ramírez.
Ceuta vivió este lunes una sesión plenaria extraordinaria marcada por la tensión, la crítica directa y la indignación de los grupos de la oposición hacia el consejero de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, Alejandro Ramírez.
La política exige algo más que ocupar un cargo: exige resultados, rigor y, cuando se falla gravemente, asumir responsabilidades. La pérdida de 3,8 millones de euros por ineficacia no puede despacharse con excusas improvisadas ni con argumentos que no resultan creíbles para nadie. Cuando se pierde dinero público por mala gestión, no estamos ante una simple torpeza administrativa, sino ante un fracaso político de primer nivel.
El presidente nacional de Vox, Santiago Abascal, ha invitado al Partido Popular a que rompa todo los pactos que tiene con el PSOE, en Bruselas, en Ceuta y en los ayuntamientos, y a que se comprometa a no volver a pactar con ellos y "firma encantado" el acuerdo.
La caída del pino de Calamocarro no ha abierto únicamente un debate medioambiental en Ceuta; ha vuelto a poner en primer plano una forma de gestionar marcada por la minimización de los problemas y la ausencia de autocrítica. Cuando desde la Consejería se transmite que la pérdida era “inevitable” o que no se puede estar pendiente de todos los árboles, lo que se proyecta no es realismo: es resignación política.
El partido Ceuta Ya! ha vuelto a demostrar en la última sesión plenaria que su papel en la presente Legislatura es dar la nota con temas que no interesan a ningún ceutí y con posturas que son ya muy radicales.