El anuncio de la constitución de una comisión mixta entre el Ministerio de Defensa y la Cámara de Comercio para incorporar a militares al mercado laboral suena, de entrada, como una buena idea: apoyar la transición de quienes han servido a España hacia el ámbito civil es, en teoría, una forma de reconocer su esfuerzo. Pero, ¿es esto lo que realmente necesita nuestro mercado laboral? A la vista de las cifras de paro y las carencias estructurales en ciertos sectores, la respuesta parece ser un rotundo no.
