En el turbulento escenario político español, las palabras del presidente del gobierno, Pedro Sánchez, resuenan con claridad y contundencia: "Puigdemont tiene que aceptar que no ha ganado las elecciones". Esta declaración no solo pone el foco en el exilio del líder catalán, sino que también establece un paralelismo con la situación de Alberto Núñez Feijóo tras el 23J. Sánchez no escatima en su mensaje y exhorta a Puigdemont a facilitar la investidura del socialista Salvador Illa, señalando este acto como un paso hacia la estabilidad y el entendimiento en España.
