La reciente dimisión en bloque de la dirección de Vox en el Parlamento balear es un claro indicador de las crecientes tensiones internas dentro del partido. Este acto, formalizado con la entrega de un escrito dirigido a la Mesa del Parlamento, refleja un descontento palpable entre los portavoces, quienes, a pesar de su renuncia, mantienen su membresía en el grupo parlamentario.
