La reciente noticia de que Pedro Sánchez, Presidente del Gobierno de España, conocía con antelación la imputación judicial de Begoña Gómez, su esposa, plantea interrogantes sobre la transparencia y la ética en la política española. El 24 de abril, la Policía Nacional notificó a La Moncloa sobre la decisión judicial que declaraba a Gómez como "investigada", y pocas horas después, a las 15:43, el ex ministro Ignacio Camacho se presentaba en el juzgado como su abogado.
