Esta pasada semana ha venido marcada por la vacunación del consejero de Sanidad, Javier Guerrero, al que han apaleado a nivel nacional de una manera desmesurada, sin ni siquiera haber tenido la decencia de si realmente le tocaba o no ponerse la vacuna, ya que pese a sus desafortunadas declaraciones públicas, más bien propiciadas por el estado nervioso del momento, no hay que dejar pasar que el señor Guerrero tiene la compatibilidad de sus funciones, por lo que ejerce como médico, realiza intervenciones quirúrgicas y está, por su cargo, en primera línea de lucha contra la pandemia.
