Mucho se está hablando ya de la intención de que se implante en suelo portuario una planta de gestión de residuos y muchas son las voces y los partidos que han salido a la palestra para mostrar su rotundo rechazo a este hecho, excepto el Gobierno de la Ciudad, el cual debería haber sido, con su presidente a la cabeza, el primero en haber salido y mostrar su rechazo a este proyecto.
