Vox Ceuta ha demostrado tener muy poco recorrido y eso se ha podido comprobar en cada sesión plenaria, ya que da igual de los temas que se hable o se aborden, que este grupo parlamentario intenta llevarlo a su terreno para poder sacar el tema de los chiringuitos y de los marroquíes y los MENA.
Vox Ceuta ha demostrado tener muy poco recorrido y eso se ha podido comprobar en cada sesión plenaria, ya que da igual de los temas que se hable o se aborden, que este grupo parlamentario intenta llevarlo a su terreno para poder sacar el tema de los chiringuitos y de los marroquíes y los MENA.
Esto es un problema muy grave, ya que este partido ya ha dado todo lo que tenía que dar, no tiene soluciones y sólo tiene un discurso que ya aburre y que cada día provoca un mayor rechazo en la ciudadanía por cansino.
Precisamente, en la última sesión plenaria se empezó a hablar de la protectora de animales y Vox terminó el debate haciendo alusión a conflictos sociales y a los chiringuitos.
Todo esto es culpa de su presidente, Juan Sergio Redondo, quien además de usar a su perro de presa para él seguir manteniéndose a la sombra, y desgastar a su diputado más fiel, tiene tantos problemas y tantos complejos que los está trasladando a la identidad del partido.
Este señor no se da cuenta del gran daño que le está haciendo a la formación de Abascal en Ceuta, ya que tiene una ruin forma de pensar, que en muchas ocasiones muestra un presunto desequilibrio al creerse un templario y haber empezado una cruzada, aunque el único camino iniciado por Redondo es el de su final político.
