El señor interventor sigue haciendo de las suyas y sigue ahogando a Ceuta y a los ceutíes. No es la primera vez que hablo del interventor en esta columna, y en todas esas ocasiones siempre me he referido a lo mismo, el señor interventor se cree que el dinero es suyo y se toma una serie de atribuciones que no le corresponden, asfixiando a los ceutíes a través de una pésima gestión, paralizando los pagos y llegando a ser el culpable de cierres de negocios en la ciudad.
