Cuando parecía que Vox no podía cagarla más, nos damos la vuelta y ahí está, una nueva absurdez de este partido. Y es que después de que Vox se haya negado a acoger menores en Andalucía, para ayudar a Ceuta en esta tremenda presión generada por lo que considero que ha sido una invasión en toda regla que el Gobierno no ha sabido gestionar, ahora tiene la cara dura de hacer una interparlamentaria Andalucía-Ceuta con la presencia de su máximo dirigente, Santiago Abascal. ¿Se puede ser más cínico?
