La señora de Pablo Iglesias, la actual ministra de Igualdad, Irene Montero, pedía recientemente perdón a los trans, indicando textualmente "tenemos una deuda con ellos, con ellas y con elles".
La señora de Pablo Iglesias, la actual ministra de Igualdad, Irene Montero, pedía recientemente perdón a los trans, indicando textualmente "tenemos una deuda con ellos, con ellas y con elles".
Ante estas manifestaciones sólo nos queda decir que esta señora, la ministra de Igualdad, (que igual da) no debería seguir ni un minuto más ostentando el cargo de ministra ya que su nivel no da para más, y debería darse cuenta que era más digna siendo cajera que como ministra.
La señora cada vez que abre la boca muestra una total falta de respeto a la lengua española, a nuestro diccionario, a esta rica lengua que tenemos y que tantos grandes escritores nos ha dado que, si hoy por hoy levantaran la cabeza, volverían a sucumbir presos del pánico que les supondría escuchar tantas “soplapolleces”.
Montero se rie en la cara constantemente de todos los ciudadanos, utilizando un lenguaje inventado con el que no llega a nada y que lo único que hace es el ridículo.
Quizás, este lenguaje inventado es usado por la ministra, para intentar alargar su discurso, ante la falta de contenido, teniendo que meter palabras, palabros y palabres inventadas, inventados e inventades para que los ciudadanos, ciudadanas y ciudadanes terminen perdidos, perdidas y perdides, de tal manera que no sepan al final lo que ha querido decir.
Como vemos que no entiende bien el castellano intentaré emplear su lenguaje para hacerle llegar mi mensaje, “váyase para su casa payasa, payaso, payase, y deje de tocar la polla, el pito o el pene, a los españoles, españolas y españolos, comunista inteligente con 10 baños en su casa”.
