El Trasplante de Progenitores Hematopoyéticos (TPH) de donante de médula ósea no emparentado creció un 30% en 2021 con respecto al año anterior, en el que se redujo en un 2,5% por el impacto de la COVID-19, según el balance de datos presentado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
